Logo Bolsa de Comercio de Bahía Blanca

Inversiones 25.09.26

Tres compañías energéticas recomendadas por IOL

Imagen de Inversiones 25.09.26

Leer más…

La revolución de la inteligencia artificial no sólo está impulsando a los fabricantes de chips y software. Un informe advierte que el próximo cuello de botella será la capacidad para abastecer a los centros de datos. Tres compañías a mirar de cerca para invertir.

El boom de la inteligencia artificial puso el foco sobre empresas como Nvidia, OpenAI, Microsoft o Alphabet, aquellas que han mostrado un comportamiento de crecimiento en sus acciones por encima del promedio del resto de los paneles de la bolsa en Estados Unidos.

Pero la advertencia de un cuello de botella “físico” se hace un riesgo cada vez más tangible. Los modelos de inteligencia artificial necesitan cada vez más centros de datos para entrenarse y operar. Y esos centros de datos consumen enormes cantidades de recursos naturales.

Para InvertirOnline (IOL), ese fenómeno puede transformar al sector energético en uno de los grandes ganadores de la próxima etapa del desarrollo de la IA. No por una cuestión tecnológica, sino porque la oferta eléctrica empieza a crecer más lentamente que la demanda.

El informe sostiene que la demanda eléctrica en Estados Unidos comenzó a acelerarse desde 2025 por dos factores simultáneos, por el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial y la electrificación de la industria y el transporte.

IOL estima que la demanda de electricidad podría aumentar un 26% hacia 2035, mientras que el consumo de los centros de datos se multiplicaría por cinco durante ese mismo período.

El problema es que la infraestructura no avanza al mismo ritmo.

Según el informe, sólo el 10% de la nueva capacidad prevista hasta 2030 corresponde a generación “firme”, es decir, aquella capaz de producir energía de manera continua durante las 24 horas. Esa brecha entre oferta y demanda es la que lleva a IOL a identificar un nuevo cuello de botella para la industria.

La presión sobre el sistema eléctrico ya comenzó a reflejarse en los precios.

A nivel nacional, el precio mayorista de la electricidad en Estados Unidos aumentó 25% interanual durante 2025, hasta ubicarse en u$s 46,86 por MWh.

Pero el caso más llamativo aparece en PJM, el mercado eléctrico con mayor concentración de centros de datos del mundo. Allí, la subasta de capacidad pasó de 28,92 a u$s 325 por MW-día en apenas cuatro años, un salto de más de once veces que refleja la creciente competencia por asegurar suministro eléctrico.

Para la entidad, ese comportamiento confirma que la energía dejó de ser simplemente un insumo y comenzó a convertirse en un activo estratégico para el desarrollo de la inteligencia artificial.

A partir de ese diagnóstico, IOL plantea una idea distinta a la habitual.

En lugar de invertir exclusivamente en desarrolladores de inteligencia artificial o fabricantes de semiconductores, propone mirar a las utilities, es decir, las empresas dedicadas a generar y distribuir electricidad.

Según el informe, estas compañías pueden transformarse en una vía de exposición indirecta al crecimiento de la IA porque serán las encargadas de abastecer una demanda que no deja de expandirse.

La entidad distingue, además, entre empresas reguladas -que crecen con un retorno fijado por el regulador- y compañías merchant, que venden energía a precio de mercado y presentan un mayor potencial de ganancias, aunque también una volatilidad más elevada.

Dentro del sector, IOL identifica tres casos con características diferentes.

NextEra Energy (NEE) apuesta a un crecimiento de ganancias cercano al 8% anual hasta 2032 y mantiene un importante pipeline de proyectos vinculados a la expansión de la demanda eléctrica, aunque todavía no anunció un gran contrato asociado directamente a la inteligencia artificial.

Constellation Energy (CEG), en cambio, parte de una visión distinta. Su CEO sostiene que el desafío no es construir mucha más capacidad, sino aprovechar mejor la existente. La empresa ya firmó contratos de largo plazo con Microsoft y Walmart, apoyándose en su parque de generación nuclear.

La tercera recomendación es Vistra (VST), que combina nuevas centrales a gas con acuerdos vinculados a la inteligencia artificial. La compañía firmó un contrato con Meta, creó una empresa conjunta junto con NVIDIA, KKR y Kuwait e invierte en nuevos proyectos energéticos en Texas.

IOL espera que buena parte del crecimiento de sus ganancias llegue a partir de 2027, cuando esos contratos comiencen a impactar plenamente.

El Cronista